Una sala con historia
Gualeguaychú puede celebrar que cuenta con un proyecto en marcha que agregará un gran atractivo a la oferta actual: la puesta en valor del Teatro.
Ubicado en el centro histórico de la ciudad, fue construído por los ingenieros Fernández, Poblet y Ortuza.
La sociedad que tuvo a su cargo esta empresa se constituyó el 23 de agosto de 1910 y la integraron: Gustavo de Denken, José Casaretto, Bartolomé Raggio, Julián Irazusta, Nicolás Medrano y Enrique Sobral.
El recinto inauguró con la ópera "Aida" el 11 de Julio de 1914, interpretada por la companía de Antonio Marranti.
Su fachada responde al estilo Secesión Vienesa, una escuela que se da en la capital de Austria a fines del siglo XIX y principios del XX. Se basa en la elegancia y la sobriedad formal que aun persiste sobre el edificio de la calle Urquiza 705.
El interior, conformado por la Sala, tiene planta en herradura, rodeada por una fila de palcos bajos.
En el primer nivel está la tertulia con sus palcos correspondientes y en el nivel superior el Paraíso. Esta parte fue concebida originariamente para las clases sociales menores y tenía un acceso independiente por calle Perón.
De acuerdo a los documentos de la época contaba con 1.250 localidades y estaba considerado "el más elegante, el más lujoso y confortable de la provincia".
Presenta elementos decorativos muy particulares como los estucados realizados en los frisos y columnas de la sala, destacados por ser la técnica milenaria que usaran los artistas del Renacimiento. Fueron copiados y realizados por los artesanos locales al momento de su construcción.
Otro motivo fuerte es el cielorraso del lugar, que es de chapa estampada y difiere de sus contemporáneos al no ofrecer cúpula o frescos.
El telón está totamente bordado en dorado sobre pana azul, destacándose en el bandó las iniciales TG (Teatro Gualeguaychú)
La composición cromática general de la sala es armónica: azules en los tapizados de las butacas, las cortinas y el dorado en la ornamentación y el bronce de los apliques.
La mampostería era en tonos ocre y sus pátinas doradas.
A lo largo de su nutrida historia que lo llevó a contener en el escenario desde los Hermanos Podestá a Luis Sandrini, la sala sufrió diferentes intervenciones. En la década del veinte adopta la modalidad de Cine-Teatro con modificaciones en su imagen que lo identificaban al auge de los edificios dedicados al séptimo arte. En su exterior se reemplazó la marquesina original de hierro y vidrio por una plana revocada a la cal con características netamente modernas.
En su interior se reemplazaron los apliques de bronce por luces de neón en las bandejas y artefactos redondos en la galería de la platea.
También se construye en la oportunidad la sala de proyección en el foyer de planta alta.
La restauración y puesta en valor
Desde que fue declarado Monumento Histórico Nacional se pudo iniciar la recuperación del bien que había sufrido a lo largo de muchos años la falta de mantenimiento y conservación.
Con los primeros fondos del Estado Nacional que se recibieron se reemplazó la cubierta del techo, se hicieron instalaciones sanitarias , de seguridad (contra incendio) e instalaciones eléctricas
Actualmente la empresa constructora SMC S.A. -ganadora del llamado a licitación pública realizado- es la encargada de hacer las intervenciones necesarias para poner la sala en uso.
La etapa en ejecución tiene un monto de obra de más de dos millones de pesos y consiste básicamente en la recuperación completa de la Sala (conformada por los niveles de platea y tertulia). Se destaca la reconstrucción del foso de los músicos y la recuperación integral del escenario, el telón y la incorporación de un telón cortafuego, a la usanza de los mejores teatros del mundo.
Los sanitarios fueron reconstruídos a nuevo con materiales contemporáneos.
Los pisos de pinotea -recuperados en un 60 por ciento de las tablas originales y el resto comprado en la demolición del viejo Molino Goldaracena- , la pana de las butacas (réplicas de color y texturas a través de cateos), las copias de los apliques de bronces con su tulipas -entre otros detalles- dan cuenta de un trabajo serio y responsable, que al momento de su reinauguración le devolverá el antiguo esplendor.
En el 2009 se presentó el proyecto de ampliación a las autoridades competentes, el que incluye el cielorraso de la Sala, el nivel de Paraíso, Hall de Acceso, Foyer de planta alta y fachada principal.
Datos: Arq. Nancy Rodríguez
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